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¿Qué es una nova y una supernova?, entendiendo la diferencia

¿Qué es una nova y una supernova?, entendiendo la diferencia

Cuando el ser humano aún estaba en el proceso del desarrollo de las ciencias que le permitirían comprender mejor al mundo, tanto en lo referente a la tierra como a los fenómenos espaciales, sus conocimientos sobre lo que luego sería llamado astronomía, eran básicos y bastante limitados.

Entendiendo eso, es comprensible que cuando veían en el firmamento la aparición súbita de una estrella, en algún lugar donde, según ellos, no existía nada, le daban el nombre de “nova”; que en latín literalmente quiere decir “nueva”; por lo que se traduce como “estrella nueva”. Sin embargo, esta manera en las que fueron llamadas fue inadecuada, ya que está comprobado actualmente que al margen de que no pudieron apreciarlas a simple vista, ya existían.

Los especialistas en astronomía han considerado que probablemente haya una docena de novas que se pueden encontrar en la Vía Láctea cada año, sin embargo, dos o tres de las mencionadas se ubicarían a una distancia demasiado extensa como para poder ser apreciadas, también ocurre que la materia interestelar provoca un oscurecimiento total.

Por obvias razones, las novas son más fáciles de visualizar en galaxias que se encuentren próximas a la nuestra. Reciben su nombre en relación al año en que aparecen, y en qué constelación lo hacen. Una de sus características, es que son capaces de aumentar miles de veces el brillo que tenían originalmente, solo en un periodo de unos cuantos días, incluso horas. Luego, entrarán en una etapa transitoria, en la cual empezarán a palidecer, para poco tiempo después recobrar su brillo; a partir de este momento, palidecerán de a pocos hasta alcanzar el nivel inicial de brillo que poseían.

Las estrellas que son consideradas novas se caracterizan por tener un periodo lento de desarrollo. Se comportan de esa forma a razón de que sus capas externas han creado una cantidad excesiva de helio, en consecuencia a reacciones de tipo nuclear que provocan que se agranden con mucha rapidez como para que pueda contenerse. Entonces, la estrella expulsa de manera explosiva una fracción de lo que conforma su masa y que está constituida por capas de gas, luego se estabiliza. La estrella que queda es lo que se conoce como una “enana blanca”.

Por otro lado, la explosión que comprende a una supernova es ciertamente más impresionante, y con capacidades que llegan a ser más destructivas en relación a una nova, pero de la misma forma, menos comunes. Este tipo de sucesos ocurren con poca frecuencia en nuestra galaxia, la Vía Láctea, y al margen del estrepitoso aumento en su brillo, el cual corresponde a una proporción equivalente a miles de millones superior a una nova, resulta raro poderlas visualizas a simple vista.

Del estallido de una supernova solo subsisten una cantidad reducida de restos, a excepción de la capa de gases la cual se ha expandido. Un ejemplo célebre de esto es la nebulosa del Cangrejo, en cuya parte central se haya lo que se conoce como “púlsar”; una estrella conformada por neutrones que se mantiene girando a grandes velocidades.

Entendiendo qué es un agujero negro, el gran enigma de la astronomía

Entendiendo qué es un agujero negro, el gran enigma de la astronomía

Para tratar de comprender, en términos sencillos, qué es un agujero negro, es útil tomar como referencia ciertas características de la estrella principal de nuestro sistema; el Sol. Éste, según aproximaciones científicas, tiene en promedio un diámetro de 1390000 kilómetros, y una masa que es superior a la de nuestro planeta en 330000 veces.

Tomando en cuenta eso, la masa y la distancia desde la superficie hacia el centro, se puede demostrar que todo objeto que es ubicado en las cercanías del Sol va a ser inevitablemente presa de una atracción gravitacional, que sería mayor a la existente en la Tierra en una proporción de 28 a 1.

Una estrella común es capaz de mantener sus dimensiones normales a razón del equilibrio que existe entre una elevadísima temperatura que tiene su centro; la cual tiene la tendencia a aumentar la sustancia estelar; y la colosal atracción gravitacional que es capaz de ejercer, la que provoca que se contraiga y disminuya de tamaño.

Cuando en un determinado momento la temperatura interior decae, la gravitación cogerá las riendas del asunto. La estrella comenzará a encogerse, y en el trascurso de ese periodo la estructura atómica de la parte interna comenzará a desintegrarse. Los átomos serán reemplazados por electrones, neutrones y protones sueltos. Entonces, la estrella continuará su proceso de contracción, hasta el punto en que la repulsión que se dará entre los electrones llegará a neutralizar todo tipo de contracción que se intente dar en el futuro.

La estrella se habrá convertido en lo que se conoce como una “enana blanca”. En caso una estrella de las magnitudes que tiene el Sol se viera expuesta a las condiciones antes explicadas, su masa sería mermada hasta convertirse en una esfera que tendría como diámetro aproximadamente 16000 kilómetros, y la gravedad que su superficie manifestaría sería muy superior a la que la Tierra posee, llegando a un impresionante proporción de 210000 veces mayor.

En ciertas condiciones particulares, la atracción gravitacional puede hacerse demasiado intensa como para ser compensada por la repulsión que ejercen los electrones. Si esto ocurre, la estrella inevitablemente se contraería una vez más, teniendo como consecuencia que los protones y electrones se unan para crear neutrones, obligando a que estos forzosamente se vean amontonados por el contacto extremadamente estrecho que se presentaría. De esa forma, la estructura ahora basada en neutrones frenaría cualquier tipo de contracción que se pudiera dar con el tiempo, creándose así lo que se denomina “estrella de neutrones”. Ésta sería capaz de contener toda la masa que tiene el Sol en una formación esférica de tan sólo unos dieciséis kilómetros de diámetro. Esto provocaría que su superficie tuviera una gravedad que superaría a la terrestre en 210000000000 veces más.

Finalmente, en determinadas condiciones, la fuerza gravitatoria llega a ser superior que la resistencia que manifiesta una estructura formada por neutrones. Si esto llega a ocurrir, ya no existe nada que pueda mostrar resistencia hasta que colapse. La estrella se contraería hasta que su volumen sea cero, y su superficie ejerciera una gravedad que aumentaría de forma infinita. Cualquier elemento que se aproximase a ella quedaría atrapado, siendo imposible que pueda salir. La energía también se ha extinguido, y no se presenta luz alguna. Por tanto, de manera literal, se ha convertido en un “agujero negro”.